2.11.10

Redundancia


Pendiendo de un hilo, la estancia vacía se acomoda a la incertidumbre del ausente. Desenlaces abiertos, recreos insospechados, jamás buscados. Silenciosamente anhelados. 
Te robo el hastío y lo canjeo por victorias humedecidas en noches que no fueron de verano, pero tampoco de otoño. Noches antecedentes de invierno postergado quemadas por ti, sujetas a las velas de aquel mástil de asfalto, bordeado de morena cadera, atrapado en un gemido interrumpido que nunca dejó de ser.
Entendida la sospecha, juveniles maromas asomaban a la pendiente azul. Reposa su rostro en una metáfora absurda, cargada de ardor incoloro. 
Reconozco el cansancio. Absuelvo a tu olvido con visperas de un después. 
Castigado está el silencio. La ética de la palabra no dicha, redunda en circunstancias.

BlackHollow

No hay comentarios.: