26.2.11

Dicotomías



Uno no sabe para quién vive…
Uno más uno, es igual a dos. Y la mitad de dos es uno y uno, siempre busca un dos.
Dos es un número súper simbólico, dinámico, inconstante. No sé qué dice la ciencia, pero así lo veo yo. 
Yo, soy uno, condensado en  un deseo de dos.
De dos en dos andamos en la misma búsqueda, tú y yo. En el vestigio de heridas hechas por unos y por dos.
Dos no sabe que uno existe y uno, reniega de dos.
Cuando uno y dos se miren a los ojos un cero marcará distancia o bien un múltiple denominador, cansado de jugar, lanzará una moneda al aire, sólo esperando una combinación binaria.
Uno no sabe para quién vive.
Uno no sabe si dos quiere vivir por uno.
Y viceversa.