11.8.08

apología de una espera

Cuanto hiciste
fue para propiciar el encuentro. Aparta pues de ti la espera. Ahora. Sólo hay aquí, ya, un aquí embriagado en un ya de oro. Súbitamente estás ante ella. La vida a quemarropa. Por fin. En tu cuerpo. La flor inmediata, la única, te esperó siempre. RC