¿Quién eres hombre? un hombre sin nombre.
Ella es la virginal vanidosa que hiciste caer ante ti. Cuando hayas llegado al final de tu destino el periplo te habrá transformado. Se arrastrará tu vieja piel por la azul vereda, y tus heridas al aire arderán y quemarán, dolerán. Lo sientes y lo sabes. Contienes el grito porque el secreto se ha escapado de tu jaula. Callas, sangras.
Despega tu imaginación y regresa con su imagen, revolotea en tu cabeza y cuelga de sus pies en tu conciencia, conciencia que se diluye con la niebla, se fragmenta en el vacío con el oscuro líquido que brota de tus venas, se solidifica con cada intento por eternizar tus tormentos, esos que han hecho polvo a tu elocuencia.
Oscuridad que alumbra sin querer, que cerca tus sentidos y detiene la palpitación. Se turba tu conciencia cuando percibes que comprendo lo escondido en tu interior; bajo la mirada y voy profundo hacia tus demonios. Camino sobre tus misterios, veo la niebla, cuerpos podridos y descompuestos, oigo gemidos, culpables, víctimas y criminales, tus abortos, tu carne desnuda y putrefacta, tus sombras, sus sombras. La virginal vanidosa se acerca, abre su mano y me muestra dos máscaras, la aborrecida y la deseada: mundos separados.
Sigo en lo profundo, me sumergo en lo perverso, en lo espeso; te siento en el exterior: agitaciones sin sentido, murmurando sin dirección ni control. Ella ha ascendido, se sienta a tu lado, solloza en tu oido, gime en tu silencio.
Tus heridas se han abierto, extrañamente ya no sangran, el líquido se ha ausentado. Sangran las palabras, mas no las heridas. Te han desmembrado. Tu figura se desfigura con cada paso, sabes que has perdido el control; ya no sudan las manos, no tiemblan, no gritan pero existen. Tu cuerpo se ha quebrado, yace morado e insepulto, frío, muy frío ¿Sabes lo que eres?
La metamorfosis terminó. ya no eres nada más que el hedor de un sentimiento, el pus de una emoción, la carroña de lo que un día fue deseado. Tú, triste oruga en pleno aborto, ahora eres sólo una lágrima negra que sale de sus ojos desorbitados y oscurecidos.
Algo, tal vez como un rayo en la noche, desde aquello que no subyace en el tiempo, que da vida a un ser tan denso y negro, que lo niega y lo irradia desde el interior, lo invade de arriba a abajo debiéndole su realidad a su ser desgarrado que se pierde en un espacio firmado con su poder; finalmente calla, a pesar de haberle dado un nombre a todo lo oscuro.
BlackHollow

1 comentario:
Olá!
Lindo texto! São palavras, ao meu ver, que brotam de uma alma transbordante de sensibilidade.
Fiquei feliz por ter encontrado teu blog. A única postagem que nele há, mostra-me um caminho que deverei percorrer mais vezes, eu, que sou amante das palavras sábias e dos signos repletos de significados.
Muito Obrigado pelas coisas lindas que dizes.
Felicidades!
Um cordial e virtual abraço, a ti, e aos teus amigos.
http://sonetosesonatas.blogspot.com
Evaristo
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