2.6.07

De papilas gustativas y confesiones microfílmicas

Sabes amargo, sabes muy dulce; sabes a esa palabra que se escucha en una nota corta, sincera, profunda... repetida sin cesar.
Sabes a esa tarde mojada de octubre ((¿la recuerdas?)) cuando corrías a prisa, esquivando charcos de agua fresca, recién nacida en el aire, estrellada contra el asfalto frío que acariciaba la suela de tus zapatos; sabes a esa tarde que frenó las dudas por un instante y nos regaló calidez, ternura, y un poquito de resguardo, tal vez.
Sabes a pie de limón, a galletas de figuritas y a pasteles recién hechos; esos que pelean con la amargura de algunos días, que congelan tu sonrísa por instantes microfilmicos, y que tengo que capturar con emoción desenfrenada, porque conseguir una de ellas, es casi tarea digna de mafiosos, o del mercado negro, tal vez.
Sabes bonito, a ternura única que se ofrece sin dejarse ver, a chocolates en el cine, a manos temblorosas sobre el volante, a cariño juvenil con ansias de adultez, a entrega para siempre, a juicio establecido, a molestia inesperada, a días sin saber de ti, a cansancio, a espera, a nostalgia sin razón, a partida sin aviso, a futuro, a presente, a nunca jamás... Sabes a ti en tu esencia propia.
¿Sabes? tu sabor fue creado para mis labios para bien o para mal... y ése, es un secreto entre el universo y yo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Sony, un gran placer. En verdad me gustaron mucho estos escritos que que he leido. Bastante buenos e interesantes. Sigue deleitàndonos por favor.
Saludos cordiales,
Sindy Dumont.