Voces detenidas, silencios dispersos, desgarros auditivos, insonoros, relativos.
Ellos me obligan a escribirte, así que no me culpes de tu existencia, nadie la odia más que yo.
Tu presencia alucina mi visión, el tacto se desvanece... Sigo odiándote. Se han detenido.
El odio, una excusa para llorar el dolor de la presencia fantasmal, de la piel que se rehúsa a volver a su estado inicial que nunca logrará recuperar. Luego quedará el deleite del silencio y de la repetición.Bellísimo poema.Un abrazo Sony.
2,3 ó 4 palabras... bastaría una para arrancarme una sonrisa hermano! gracias por tu hermoso comentario!Tres abrazos...Sony.
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2 comentarios:
El odio, una excusa para llorar el dolor de la presencia fantasmal, de la piel que se rehúsa a volver a su estado inicial que nunca logrará recuperar. Luego quedará el deleite del silencio y de la repetición.
Bellísimo poema.
Un abrazo Sony.
2,3 ó 4 palabras... bastaría una para arrancarme una sonrisa hermano! gracias por tu hermoso comentario!
Tres abrazos...
Sony.
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